Las principales técnicas que usamos son el plasma rico en plaquetas (PRP) y el láser de alta potencia K-Laser Cube 4. Frente a otros tratamientos clásicos, estas técnicas nos permiten tratar diversas patologías aprovechando los mecanismos de regeneración propios de nuestro cuerpo de una manera poco invasiva, minimizando los efectos secundarios y acelerando los tiempos de recuperación.

Plasma rico en plaquetas (PRP)
El PRP es un tratamiento regenerativo que involucra la extracción de una pequeña cantidad de sangre del paciente, que luego se procesa para concentrar las plaquetas y los factores de crecimiento.
El PRP se puede inyectar en áreas afectadas de los pies, como articulaciones, ligamentos, tendones o tejido blando, para estimular la regeneración y la curación.
K-Laser Cube 4
Los tratamientos con láser de alta potencia se utilizan para estimular la regeneración celular y reducir la inflamación y el dolor. Aplicados de manera no invasiva en la superficie de la piel o en tejidos más profundos.
K-Laser Cube 4 permite tratar afecciones como hongos en las uñas (onicomicosis), úlceras en los pies en pacientes con diabetes, fascitis plantar, espolones en el talón, entre otros.

